Destapar es hacer visible el reflejo de la potencia. Por eso
trabajo
mis dibujos tratando de no ignorar lo que ocurre en el interior, sintiendo (dentro- oculto a la superficie de lo externo) en relación con los objetos, donde ni
siquiera el autor tiene absoluto control de lo que esta realizando. Esto puede sonar a “falta de
control” o incluso a sumisión pero, en realidad, ¿quien tiene absoluto control
sobre si mismo en cada acción o no-acción que lleva o no a cabo?
La mente (nafts) anhela que la alimenten continuamente. La insatisfacción se origina al percibir el “poder” del que adolece, mas allá de esas estructuras adoptadas durante nuestra programación infantil.
Arrancarnos del Ahora (desenraizándonos) es exponernos a las fantasías de la mente. Paracelso
observaba que a diferencia de la
Imaginatio , la fantasía (phantasey)
es un juego del pensamiento, sin fundamento en la Naturaleza; nada más que “la
piedra angular de los locos”. La
mente, unida a fuerzas normalmente latentes, filtra las imágenes a través de
la memoria y las relaciona con lo-futuro-posible para ser finalmente impulsadas
por el esencial deseo de evolución.
Por otro lado, la sumisión,
que pudiera verse como un estado sin posesión de control sobre la acción nos abre
enteros hacia un mundo desconocido, donde lo oculto puede desvelarse al observar
el movimiento de las sombras.
Ahora bien, ¿a que podríamos llamar sombras?
Sombra es todo aquello que auspiciado por una
luz ulterior, es reflejado –visibilizado- en la realidad material. Es por esta razón que le doy mucha importancia al relieve del material.
También podemos llamar sombra a lo que se encuentra apartado
o tapado por otros objetos, alejándolo de la luz (tapado por la materia o el
conocimiento). Esto es, los objetos “inutiles”, esos que no pueden incluirse en nuestra vida cotidiana tras haberle dado el
uso para el que estaba preconcebido (limitado).
Dar luz a las sombras es torcer la realidad de los objetos y
cambiar el significado de las imágenes. (Sobre todo) en la antigüedad a la “magia”
se le atribuía el significado de “torcer”, modificar lo existente a través de rituales
con sonido e imágenes.
Que lo inútil se vuelva útil es, por tanto, hacer
magia.
Es entonces cuando la basura deja de ser basura y se transforma en arrugas de colores o en deshechos del viento.